Alabado sea Allah.
Los shi’as
tienen muchas sectas. Algunos de ellos son incrédulos que adoran a ‘Ali
(radhi Allahu ‘an) y le rezan, y adoran a Fatimah, a Husain y a otros.
Algunos de ellos dicen que el Arcángel Gabriel (la paz sea con él) traicionó
la confianza de Allah entregando la profecía a Muhámmed, porque le
pertenecía a ‘Ali. Hay también otros de entre ellos, tales como los Imamíyah
(los Rafidi Izna ‘Ashari) quienes adoran a ‘Ali y dicen que sus imames son
superiores a los ángeles y los profetas.
Hay muchos
grupos entre ellos; algunos son musulmanes y otros no. Los moderados de
entre ellos son los que dicen que ‘Ali era mejor que los primeros tres
sahabas que ocuparon el Califato (Abu Bakr, ‘Umar y ‘Uzmán). Quien dice esto
no es un incrédulo, pero sí está en un error, porque ‘Ali fue el cuarto
Califa, y Abu Bakr as-Sadiq, ‘Umar y Uzmán fueron mejores que él. Si una
persona lo prefiere sobre ellos entonces está errado y está yendo contra el
consenso de los sahabas, pero no es un Kafir. Los shi’as hay de diferentes
niveles y tipos. Quien quiera conocer más acerca de esto puede consultar los
libros de los eruditos, tales como al-Jutut al-Aridah por Muhíb ad-Dín
al-Jatíb (disponible en inglés bajo el mismo título, traducido por Abu Amina
Bilal Philips), Manhaj as-Sunnah por el sháij al-Islam ibn Taimíyah, y otros
libros que han sido escritos sobre este tópico, tales como ash-Shí’ah
was-Súnnah por Ihsan Ilahi Zahír (también disponible en traducción inglesa)
y muchos otros libros que explican sus errores y maldades; le pedimos a
Allah que nos conserve seguros y saludables.
Entre los
más malvados de ellos están los Imamis, Izna ‘Asharis y Nusairis, quienes
son llamados Rafidíes porque ellos rechazaron (rafadu) a Zaid ibn ‘Ali
cuando él rehusó desconocer a los dos sháijs Abu Bakr y ‘Umar, así ellos
fueron contra él y lo rechazaron. Nadie que se declara como musulmán puede
aceptar tal cosa. Si una persona declara ser musulmán, su declaración debe
ser examinada. Aquel que adora a Allah solamente y cree en su Mensajero, y
sigue lo que él ha traído, es un verdadero musulmán. Si una persona declara
ser musulmana pero adora a Fatimah o al-Badawi o al-‘Aydarus o a alguien
más, entonces no es musulmán. Le pedimos a Allah que nos preserve de tales
cosas. De la misma manera, nadie que ultraja la fe, o niega la oración, aún
si él dice ser musulmán, no lo es. Lo mismo aplica a alguien que hace mofa
de la plegaria o el zakah o el ayuno o de Muhámmed (paz y bendiciones de
Allah sean con él), o quien no cree en él, o dice que él fue ignorante o que
no entregó el mensaje completo o con claridad. Quienes piensan así son
incrédulos.
Le pedimos a Allah que nos preserve seguros de tales cosas.