Alabado sea Allah
Entendemos tus sentimientos acerca de este asunto, que te ha
causado dolor y dificultades, pero es probable que sea algo bueno para ti, y
lo comprendas más adelante, si Dios quiere.
El Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah
sean con él) dijo: “Cuán maravillosa es la situación del creyente, porque
todos sus asuntos son buenos. Si le sucede algo bueno, lo agradece y eso es
bueno para él; si le sucede algo malo, lo soporta con paciencia, y eso es
bueno para él”. Narrado por Muslim, 2999.
La mujer creyente acepta el decreto de Dios, y sabe que Dios
es más misericordioso con ella de lo que ella lo es consigo misma, y que las
calamidades incrementan su estatus y su recompensa, si es paciente y busca
esa recompensa.
En segundo lugar, si el joven que te propuso matrimonio
trabajaba en un banco que trataba con la usura, entonces alaba a Dios por no
haberte convertido en su esposa, alimentándote de sus riquezas ilícitas.
Este es el resultado de la oración que rezaste (salat al-istijárah), alabado
sea Dios, porque el resultado puede no ser inmediato ni evidente, y ambas
partes pueden seguir adelante, entonces Dios evita que uno o ambos completen
lo que tenían pensado. Puedes estar absolutamente segura que Dios ha
escogido lo mejor de ambas cosas, y que lo que ha sucedido de que
completaras el matrimonio y luego se produjera el divorcio, es una prueba
que Dios te ha puesto, y esto es beneficioso para ti, aún cuando pueda
causarte algo de pena y dolor.
Indudablemente cometiste un error cuando aceptaste a este
señor, porque la primera cosa que debes buscar en un futuro esposo es su
compromiso religioso y su buen carácter. Quien comercia con la usura, ya sea
en un papel meramente administrativo como registrando transacciones o siendo
testigo de ella, o de otra forma, ¿cómo podría ser aceptado como esposo por
una mujer creyente y como padre de sus hijos?
Alaba a Dios y agradécele por esta bendición, y aprende la
lección que te ha dejado esta experiencia, porque si una persona se salva
una vez, puede que no se salve una segunda.
Es ciertamente extraño que una persona a quien Dios le evita
un mal como un signo de misericordia y piedad, se sienta todavía perturbada
por su pérdida.
Ibn Mas’ud (que Allah tenga misericordia de él) dijo: “Una
persona puede pensar en cierta transacción o cierta posición de liderazgo,
hasta que se le hace disponible, entonces Dios lo mira y dice a los ángeles:
“Apártenla de él, porque se le facilitará e ingresará al Infierno a causa de
ella”. Entonces Dios le evita eso, pero él se mantiene diciendo: “Fulano de
tal me empujó a ello, fulano de tal me humilló”, cuando no hay nada más que
la misericordia de Dios, glorificado y exaltado sea”.
En tercer lugar, con respecto a la frustración que estás
experimentando y tu determinación de no volver a comprometerte, es mejor
para ti que no adoptes esta actitud. Si una persona falla una vez, eso no
significa que fallará siempre, más bien, trata de aprender de lo que te ha
sucedido para que puedas motivarte a hacer una elección correcta la próxima
vez, basándote en el compromiso religioso y en el buen carácter.
Le pedimos a Dios que incremente tu fe y piedad, y que te
bendiga con un esposo honesto y una recta descendencia.
Y Allah sabe más.