Alabado sea Allah.
Se le hizo esta pregunta al Sheij Muhammad
ibn Saalih al-‘Uzaymin, que Allah lo preserve, y nos respondió lo
siguiente:
“Alabado sea Allah, el Señor de los Mundos.
Los asuntos militares son problemáticos, porque implican la ayuda a los
kufaar para que armen la guerra en contra de los musulmanes, o a quienes
tienen un pacto con los musulmanes. Si ninguna de estas cosas está
involucrada, sería favorable para un musulmán trabajar en estas fuerzas para
aprender sus secretos y estar alertas sobre sus males potenciales. En otras
palabras, si trabajar en estas fuerzas armadas puede ser beneficioso, podría
estar permitido, de otro modo, no está autorizado que lo haga”.
Sobre esta base, si una persona trabaja como
predicador, daa’iyah, imán o muecín sirviendo a los musulmanes o
llamando al Islam a quienes no son musulmanes, no hay nada de malo en que lo
haga.