Alabado sea Dios
Ad-Daráqtuni reportó en su Sunan (2/278) con una cadena de
transmisión que proviene de Hátib, que el Mensajero de Dios (que la paz y
las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Quien me visite cuando haya
muerto, es como si me visitara cuando estaba vivo”.
Este es un reporte que muchos eruditos de esta ciencia
consideraron falso, y no ha sido reportado con una cadena de transmisión
auténtica proveniente del Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah
sean con él). Entre los eruditos que sostuvieron esta opinión estuvo
Al-Háfiz ad-Dahabi, quien en Lizán al-Mizán (4/285) en su biografía sobre
uno de los narradores (Harún ibn Abi Qaz’ah), escribió: “…Harún ibn Abi
Qaz’ah al-Madani reportó de un hombre… sobre visitar la tumba del Profeta
(que la paz y las bendiciones de Allah sean con él). Al-Bujari dijo: “Este
reporte no es aceptable, no debe seguirse”.
En Lizán al-Mizán 6/217 dijo: “Al-Azdi dijo: “Harún Abu
Qaz’ah compiló un reporte mursal de un hombre de la familia de Hátib”. De
aquí comprendemos a lo que se refiere Al-Azdi. Ia’qub ibn Shaibah también lo
clasificó como débil”.
Al-Háfiz ibn Háyar también lo mencionó a él en At-Taljís
al-Jabir, en su comentario al reporte de Ar-Ráfa’i al-Kabir (2/266). Dijo:
“En su cadena de transmisión hay alguien desconocido”, refiriéndose al
hombre de la familia de Hátim.
El Shéij al-Islam Ibn Taimíyah dijo en A-Tawássul wa
al-Wasilah (p. 134) sobre este reporte: “Es obviamente una mentira que
contradice al Islam. Cualquiera que lo haya visitado durante su vida y
creído en él, fue uno de sus compañeros, especialmente si estaba entre
quienes emigraron para unirse a él o pelearon junto a él. Se ha probado que
él (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “No calumnien a
mis compañeros, porque por Aquél en Cuya mano está mi alma, que si uno de
ustedes fuera a gastar una cantidad de oro del tamaño de Uhud (por la causa
de Dios), no equipararía las obras de uno de ellos, ni siquiera la mitad”.
Reportado por Al-Bujari y Muslim.
Cualquiera de las generaciones posteriores no es como sus
compañeros por realizar los deberes obligatorios como la peregrinación, la
lucha por la causa de Dios, las cinco oraciones diarias o enviarle las
bendiciones al Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él),
por lo tanto, ¿cómo puede alguien ser igual a sus compañeros por realizar
algo que no es obligatorio, de acuerdo al consenso de los eruditos? No se
supone siquiera que viajemos exclusivamente por este propósito, de hecho
está prohibido peregrinar a su tumba. En cualquier caso, viajar a la
mezquita del Profeta y a la Mezquita Lejana de Jerusalén para rezar allí, es
algo recomendable, y peregrinar para visitar El Templo de La Meca es un
deber obligatorio para el musulmán. Si una persona que emprende un viaje
obligatorio y recomendable todavía no puede alcanzar el estatus de los
compañeros que viajaban a visitar al Profeta Muhámmad (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) durante su vida, ¿cómo podría lograrlo
emprendiendo este viaje por esa razón, cuando no está permitido en la ley
islámica?”.
Él también dijo (p. 133): “Todos los reportes sobre visitar
la tumba del Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) son
débiles, y no son confiables en asuntos de religión. Por esta razón ninguno
de los grandes compiladores de reportes auténticos y tradiciones orales los
incluyó en absoluto; sólo fueron narrados por quienes narraban reportes
débiles, como Ad-Daraqtuni, Al-Bazzar, y otros”.
El shéij Al-Albani dijo en Ad-Da’ífah (No. 1021) acerca de
este reporte: “Es falso (bátil)”. Y mencionó lo que está mal con el reporte,
que es al narrador que no está nombrado, y también clasificó a Harun Abu
Qaz’ah como un narrador débil. Pero hay una tercera falla en el reporte, que
es que causa confusión y contradicción con lo conocido de la ley islámica, y
entonces el shéij agregó: “En líneas generales, la cadena de transmisión de
este reporte es débil”.
También dijo en Ad-Da’ífah (No. 47): “Muchas personas piensan
que el Shéij Ibn Taimíyah y aquellos que lo siguen entre los seguidores de
la escuela sálafi prohibieron visitar la tumba del Profeta (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) completamente. Esto no es cierto, es un
invento. Ni Ibn Taimíyah ni la escuela sálafi han afirmado eso. Todo aquél
que lea sus libros verá que él dice que es permisible visitar su tumba, y
que hacerlo es recomendable, en tanto esto no esté asociado a prácticas
reprobables o innovaciones, como peregrinar exclusivamente con ese
propósito. Esto es a causa del reporte que dice “Nadie debe peregrinar
excepto para visitar alguna de las tres sagradas mezquitas (la de Jerusalén,
la de Medinah, y la de La Meca). El reporte no indica una prohibición de
peregrinar hacia otras mezquitas, como alguna gente piensa; pero sí incluye
una prohibición de peregrinar a otros lugares a los que los paganos
peregrinan intentando atraerse el favor de Dios, como las tumbas o
mausoleos. Esto está indicado por el reporte narrado por Abu Hurairah, quien
dijo: “Me encontré con Basrah ibn Abi Basrah al-Gifari y me preguntó: “¿De
dónde vienes?”. Le dije: “Del monte Sinaí”. Me dijo: “Si te hubiera
encontrado antes, ¡no habrías ido allí! Oí al Mensajero de Dios (que la paz
y las bendiciones de Allah sean con él) decir: “No peregrines excepto a las
tres mezquitas”. Reportado por Áhmad y otros con una cadena de transmisión
auténtica.
Esto claramente indica que los compañeros del Profeta
comprendieron sus palabras como de aplicación general (es decir, no sólo a
las mezquitas). Esto está apoyado por el hecho de que no fue reportado que
ninguno de ellos peregrinara con la intención de visitar su tumba. Hay
predecesores de Ibn Taimíyah que afirmaron esto, por lo tanto quien pretenda
condenar a Ibn Taimíyah por afirmar eso está de hecho condenando a sus
rectos predecesores, que Dios esté complacidos con ellos. Él dijo (que Allah
tenga misericordia de él): “Toda bondad radica en seguir a nuestros
predecesores, y todo mal radica en seguir las innovaciones que vinieron
después”.
En conclusión, peregrinar con la intención de visitar la
tumba del Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con
él) es una innovación y está prohibido en la ley islámica, a causa del
reporte que prohíbe peregrinar a cualquier lugar de culto excepto a alguna
de las tres sagradas mezquitas. Pero visitar su tumba cuando uno está en
Medinah es perfectamente aceptable, cuando uno viajó con la intención de
peregrinar a la mezquita del Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah
sean con él) como un acto de culto, y buscando agradar a Dios con ello. Y
aquellos que están confundidos acerca de este punto son quienes no
comprenden la diferencia entre lo que está permitido y lo que está
prohibido.
Y
Allah sabe más.