Alabado sea Dios
Con respecto a la
magnificación de Dios (takbir) durante la festividad de ‘Id al-Ad há, está
prescripto desde el comienzo del mes hasta el fin treintavo día del mes de
Dul Híyyah, porque Allah dijo (traducción del significado):
“Para que atestigüen
todas las gracias de la peregrinación, y recuerden el nombre de Allah en los
días consabidos al sacrificar las reses del ganado que Él les ha proveído.
Comed, pues, de ellas, y dad de comer al indigente y al pobre” (al-Háyy
22:28).
- Los cuales son diez
días; y porque Allah dijo (traducción del significado):
“Recordad a Allah los
días señalados [los tres día posteriores al Día del Sacrificio]” (al-Báqarah
2:203).
- Los cuales son los
días de Tashriq.
Y el Profeta (que la paz
y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Los días de tashriq son los
días para comer, beber y rememorar a Dios”. Narrado por Muslim en sus Sahih.
Al-Bujari mencionó en su Sahih, en un reporte mu’állaq, que Ibn ‘Umar y Abu
Hurairah (que Allah esté complacido con ellos) solían salir al mercado en
los primeros diez días de Dul Híyyah, recitando el takbir (Alláhu Ákbar:
‘Dios es el más grande’), y la gente solía imitarlos. ‘Umar ibn al-Jattáb y
su hijo ‘Abd Allah (que Allah esté complacido con ambos) solían recitar el
takbir durante los días de (peregrinar a) Mina en la mezquita y en los
campos, elevaban sus voces hasta que en Mina se escuchaba el eco de su
takbir. Se narró que el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean
con él) y un grupo de sus compañeros (que Allah esté complacido con ellos)
solían recitar el takbir después de cada una de las cinco oraciones desde la
oración del alba (fáyr) en el Día de ‘Arafah, hasta la oración del ‘asr en
el decimotercer día de Dul Híyyah. Esto se aplica a quienes no están en la
peregrinación; para quienes están en la peregrinación, deben concentrarse en
su ihrám (estado de pureza ritual para la peregrinación) y en recitar el
talbíyah (oración del peregrino), hasta que llegue el momento de arrojar las
piedras en Yamarát al-‘Aqabah en el Día del Sacrificio (Iáum an-Náhr);
después pueden recitar el takbir. El takbir debe comenzar con la primera
piedra arrojada en la Yamarát mencionada. Si el peregrino recita el takbir
junto con el talbíyah, está bien, porque Anas (que Allah esté complacido con
él) dijo: “Algunos recitaban el talbíyah en el Día de ‘Arafah, y no se les
criticaba, y algunos recitaban el takbir y no se les criticaba”. Narrado por
al-Bujari. Pero es mejor para quien está en el estado de ihrám recitar el
talbíyah y para quien no está peregrinando en ihrám, recitar el takbir en
los días mencionados.
Por eso sabemos que de
acuerdo al punto de vista más correcto entre los eruditos, magnificar a Dios
(takbir) sin restricciones y restringido a ciertos momentos se combina en
cinco días, es decir, en el Día de ‘Arafah, el Día del Sacrificio, y en los
tres días de tashriq. Con respecto al octavo día del mes de Dul Híyyah y a
los días que lo preceden, el takbir en estos días puede recitarse sin
restricciones en cualquier momento, no sólo en ciertos momentos, la prueba
de esto son los versos y reportes mencionados arriba. En al-Musnad se narró
del hijo de ‘Umar (que Allah esté complacido con ambos) dijo: “No hay días
en los cuales las buenas obras sean más grandes y más amadas para Dios que
en estos diez días, por lo tanto, reciten mucho tahlil (diciendo lá iláha
íllah Allah), mucho takbir (diciendo Alláhu Ákbar), y mucho tahmíd (diciendo
al-hámdulilláh)”, o palabras simulares.
Kitab Maymu’ Fatáwa wa Maqálat Mutanáwwi’ah li Samáhat ash-Shéij ‘Abd el-‘Azíz ibn Baaz, vol. 13, p. 17