Al-hamdu lillaah.
Siempre y cuando usted sea un creyente verdadero, que cree en la unicidad de
Allah, el más Generoso, y no haya cometido ningún acto que pudiera
expulsarlo de la religión del Islam, y siempre y cuando usted deteste el
shirk y (la blasfemia de) el cristianismo, usted es musulmán y no un kafir.
Sin embargo, debe entender que es inaceptable que un musulmán ayude o asista
a los kufar (no creyentes) de cualquier forma o por cualquier medio
relacionado con la celebración de sus festejos. Esto incluye la venta de
artículos que se usan en sus celebraciones.
El
Sheik ul-Islam Ahmad ibn Abdul-Halim ibn Taymiya (que Allah tenga piedad de
él) en su clásico y monumental libro titulado Iqtidaa’ Al-Siraat Al-Mustaqim
Mujalafat As-haab Al-Yahim (En búsqueda del camino correcto contradiciendo a
la gente del infierno) dijo:
“En cuanto a un musulmán que le vende a ellos (los no creyentes) artículos
que ellos utilizan para celebrar sus festejos, como alimentos, ropa,
perfumes, etc., u ofrece esos artículos como regalos, esto es una forma de
ayudarlos a celebrar sus fiestas “ilegales”. Esta idea está basada en el
principio fundamental que establece que es inaceptable que (un musulmán) le
venda a los kufar uvas o jugo que ellos utilizarán para hacer el vino o las
bebidas alcohólicas. Por el mismo motivo, también es inaceptable que (un
musulmán) les venda armas que se utilizarán para luchar en contra de los
musulmanes.
Luego expuso un argumento presentado por Abdul-Malik bin Habib (entre los
expertos de madh-hab Al-Malikiyya) en el que decía: “¿No ves que está
prohibido que un musulmán le venda a los cristianos cualquier artículo que
los beneficie o esté relacionado con sus fiestas?”. Ni carne, ni alimentos
(que se comen con pan), ni ropa, ni siquiera se les debe prestar un animal
(para que se transporten). No deben ser ayudados de ninguna manera que se
relacione con sus fiestas, porque esto se considerará como una forma de
glorificar su Shirk (blasfemia), y de apoyarlos en su apostasía e
infidelidad…”
Al-Iqtidaa’ p. 229, 23, Dar Al-Ma’rifah impreso, tahqiq (verificado y
editado por) Al-Faqiy.
Le
pedimos a Allah que lo ayude a establecerse firmemente en la verdad, y que
lo proteja del mal y la falsedad, y le provea modos de vida buenos y
honestos.
Que la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre nuestro Profeta
Muhammad.